Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa reunión con Lou no fue una simple charla con un abogado. Fue una sesión de tortura legal, diseñada para demoler mi relato antes de que el defensor de Dylan pudiera siquiera abrir la boca.
No fue fácil. Desde el momento en que Sal me dejó a solas con él en la salita contigua a su oficina, el aire se puso denso. Sal se había marchado para hacer la situación más sencilla, para que Lou pudiera ser lo suficientemente incisivo







