41

Dylan vio mi cara de susto y se señaló una oreja riendo por lo bajo. Me apresuré a apagar la música, apoyando la tablet boca abajo sobre la mesa, para que no viera lo que había en pantalla.

—Perdóname, amor, no quise asustarte —sonrió—. ¿Quieres una?

—No, gracias. Me hice un té —respondí, obligándome a devolverle la sonrisa.

—Te hablé desde la puerta del estudio, pero no me escuchaste —agregó, acercándose a inclinarse hacia mí para besarme el pelo.

—Oh, perdóname —

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
MaríaNo me gusta esa dinámica!
Escanea el código para leer en la APP