El ruido a mi alrededor era insoportable.
Sentía los párpados tan pesados como si llevaran toneladas encima. No podía abrirlos, y tampoco quería hacerlo.
¿Por qué no me dejaban dormir?
Estaba tan cansada... Tan, tan cansada...
—Majestad, si esta esclava va a morir, déjela morir. ¿Por qué molestarse tanto por ella?
La doncella principal de Clara ya no pudo contenerse más.
—Deberías saber que una mujer embarazada no debería siquiera exponerse a algo tan desagradable como la sangre. La reina se lle