Jamás pensé que mi primer abrazo con papá después de años sería de esta forma, una simple caricia a la imaginación ya que solo llegue a traspasar su cuerpo, casi cayendo al suelo de lleno si no fuera gracias al dios de la muerte, que evitó mi caída.
Lágrimas amargas se derramaban por mis mejillas, apenas capaz de poder articular palabras correctamente o siquiera mover mis manos con coordinación.
¿Por qué murió mi papá?
Aún era un hombre joven, el abuelo vivió hasta los 90. Aún faltaban poco má