Pueblo.
Moros.
Ahora que estoy aquí, me doy de cuenta de que extrañe este lugar como a nada en el mundo.
O mejor dicho, lo que hay dentro de el.
A pesar de ser de noche aún se siente la alegría de sus calles a través de los colores vibrantes, el olor del pan fresco sigue en el aire y las brisas frías son solo otra suma positiva a tan encantador lugar.
Una lástima que no sea capaz de disfrutar de ello por completo, mi caminata hacia el hogar de que mi querida me impedía disfrutar de todo lo herm