Camino a Pucón, Simón llamó a Laura para informarle que estaba por llegar. Ella se puso alegre, desconociendo el significativo adelanto del viaje de su hermano.
Cuando llegaron a la parcela de Laura, eran ya las seis y media de la tarde. Emma quedó asombrada al ver la gran distancia que había desde la entrada hasta el hogar de Laura. Ella los esperaba en la entrada de la casa con una enorme barriga; le quedaba poco tiempo para dar a luz. Simón, al divisarla a lo lejos, se enterneció con la figu