Hardin Holloway
Sentía un enorme vacío llenándome. Por dos segundos, era como si estuviera allí, con Livy Clarke. Simplemente, me distraje, en medio de los besos fríos, que no me decían nada. No significaron nada. Tomé los brazos de esa mujer y la aparté de mí.
Ella aún tenía los ojos cerrados cuando la aparté. Fue entonces cuando finalmente pude ver con claridad. Obviamente, sabía que era Maila, pero estar ebrio no ayudaba con mi cordura. – ¿Qué crees que estás haciendo?
– Por favor... Hardi