Livy Clarke.
Sentía mi corazón doler como si me engañaran una vez más. Estaba sintiendo aquel dolor intenso mientras miraba desde el balcón de mi apartamento. Lugares más bajos, porque no quería acordarme de Hardin cada cinco minutos. No sirvió de mucho. Miré al horizonte y la luz de la luna brillaba intensa, peleando con la claridad de la ciudad que nunca duerme. Podía ver una niebla flotando cuando él surgió. Era como presenciar la aparición de un vampiro. Aquella ropa oscura, el abrigo negro