Como había decidido, fue ese día a visitar a su madre. Ya la extrañaba.
No había esperado que el lugar fuera de ese modo, pero Eric parecía tener una habilidad para encontrar lugares tan hermosos.
Se respiraba mucha tranquilidad. Nada más llegar eso la hizo sentir cómoda, porque sabía que su madre estaba en buenas manos.
El jardín de la residencia estaba en calma, las personas que había allí se veían todas muy relajadas, a gusto con el entorno. Amanda caminó despacio por el sendero de grava,