La luna bañaba el bosque con un brillo plateado, proyectando largas sombras que bailaban y susurraban entre los árboles. Daniel Storm, alfa de su manada, abrió el camino, seguido por Benjamin y varios betas, con sus ojos brillando con determinación. Tenían la misión de cazar a Marcus, llevaba más de un año encerrado en las cuevas de la manada, por su alta traición a la manada.
Se suponía que se encontraba grave de salud, pero al parecer todo era una mentira, puesto que tuvo la suficiente fuerz