RACHEL MONROY
Me estacioné cerca de unas banquitas frente al «Palais Garnier». Había un evento, podía ver a la gente entrando con sus ropas elegantes y joyas. Recordé cuando era niña y acompañaba a mi madre a sus conciertos y como me quedaba quieta frente a la sinfónica mientras calentaban. Era una experiencia mágica y podía imaginarme un día entre ellos, tocando el piano como ella, incluso… cantando. El director de la orquesta siempre decía que yo tenía potencial para desarrollar mi voz o toca