RACHEL MONROY
Mentiría si dijera que pude dormir toda la noche como un bebé. Solo di vueltas en mi cama, de un lado para otro, cada vez que hacía una pausa, pensaba en él, en Shawn. Con esa sonrisa perfecta y ojos azules tan intensos. Mi corazón se aceleraba y me sentía tan estúpida.
Toda mi mañana fue como si fuera un robot, moviéndome por inercia, haciendo mi rutina sin siquiera pensar en ella. Entonces decidí que era un día muy bonito y que sería lindo desayunar afuera, tal vez… en el balcó