ANDY DAVIS
De pronto mi cabeza se convirtió en un enjambre de avispas, zumbando insistentes. Miles de pensamientos al mismo tiempo sin un inicio ni un fin. ¿Bastián hablaba de mí? Algo me decía que era demasiado obvio, pero… también tenía miedo de tomarme un papel que no me correspondía. ¿Y si me equivocaba y se refería a otra mujer? ¿Era demasiado egoísta o vanidosa para creer que yo era la dueña de su corazón o demasiado inocente y tonta para pensar que no lo era?
—¿Piensas quedarte aquí o so