DAMIÁN ASHFORD
—Estudié en Oxford la carrera de leyes, graduándome con honores… —dijo la mujer delante de mí, con la mirada distraída en el techo porque no tenía el valor de verme a los ojos—. También participo cada año, en navidad, en el comedor comunitario para los vagabundos y gente sin hogar…
—¿Eres estúpida? Eso es un vagabundo… una persona sin hogar —refunfuñé mientras veía su «curriculum» sin darle mucha importancia a su rostro cargado de miedo.
Habían pasado cinco años desde que Andy s