DAMIÁN ASHFORD
El humo del cigarro se disipaba lentamente en la habitación mientras observaba la copa de whisky entre mis dedos. La luz tenue del despacho apenas iluminaba los bordes del cristal, reflejando la oscuridad que sentía dentro. Andy se había ido. No solo se había escapado… sino que ya no había motivo alguno para traerla de vuelta.
Había perdido a los mellizos y tenía que ver una y otra vez el dictamen médico para poder creerlo.
Esa noticia me había golpeado con más fuerza de la que q