El caos, la confusión, los alaridos y los gritos de guerra se escucha por doquier e intimida a los miembros de la manada, quienes corren hacia los edificios y a sus hogares para refugiarse de los crueles ataques de parte de los guerreros de Fuerza de bronce.
Por otro lado, Tron, sus hombres y los guerreros que lo emboscaron se encuentran en el dilema de si luchar entre ellos o ir a enfrentar a sus verdaderos enemigos.
—¡Debemos proteger a nuestra manada! —exclama Tron, al tiempo en que levanta