Una sensación de vértigo se mezcla con los latidos vehementes de su corazón, con la respiración sofocada y con los temblores de sus manos.
Toda ella es un caos.
Y ni hablar de las emociones encontradas: alegría, al saber que una vida se desarrolla dentro de ella; pero también incertidumbre, temor y tristeza.
—¿Qué haré ahora? —Se coloca las manos en la cabeza con gestos de desgracia mientras camina de un lado a otro con nerviosismo—. Si le digo al alfa, de seguro él me obliga a abortar o rompe