Adrian Volkov
Miro a través de la ventana que daba vista a la habitación de Katherina.
Ella estaba acostada en su cama, amarrada por la cintura a la cama, ya que según sus médicos, había intentado agredir al personal en tres ocasiones diferentes en las últimas veinticuatro horas.
Cuarenta y ocho horas.
Eso llevaba Katherina con nosotros.
Aún nadie tomaba el suficiente valor para entrar.
Mi madre apenas podía verla a lo lejos en tal estado, mi padre prefería cazar a Alessandro, Nikolay pref