Mundo de ficçãoIniciar sessãoDerek.
El eco de sus pasos resonaba en el pasillo silencioso del edificio que durante años había llamado hogar. Pero hoy, al acercarse a la puerta, Derek sintió que estaba entrando en un lugar ajeno. Frío. Cargado de mentiras.
Sostenía las llaves con fuerza en el bolsillo, pero no las usó. Tocó la puerta. Fuerte. Con firmeza. Ya no tenía nada que pedir. Solo cosas que decir.
Christine abrió







