Capítulo 28. Una esperanza.
Derek.
El departamento estaba más silencioso que nunca. Demasiado.
Derek se quedó de pie frente a la mesa de la cocina, la nota entre los dedos, como si las palabras pudieran cambiar si las leía una vez más. "Me voy por un tiempo. Necesito pensar. No me busques." Siete palabras que lo habían dejado sin aire.
No sabía cuánto tiempo llevó desde que encontró esa nota hasta que se sentó en una de las sillas, con la mirada clavada en un punto invisible. El reloj del microondas marcaba las 8:42, per