Era absurdo. Me parecía demasiado absurdo que yo esté celosa de una mujer que solo quiere dañarme. Y más aún, es imposible que me sienta así, cuando no soy una chica insegura que va a estar pensando que soy menos o que ella puede quitarme el amor de Alessandro. Pensar eso de mí, era imposible.
— Reconócelo, nena. Reconoce que me amas tanto que sientes celos porque me acerque a otras mujeres. — dice Alessandro sonriente mientras con su dedo índice, da pequeños círculos en mi pierna.
— Bájate de e