14. El Refugio de Sombras y Luz
El sendero desaparecía entre la maleza cuando las brujas lo abrieron con un susurro antiguo. La vegetación se apartó, revelando una extensión que no figuraba en ningún mapa: un claro circular oculto en el corazón del bosque, protegido por capas de hechizos y siglos de silencio. Allí, entre el musgo que brillaba con luz propia, se alzaban carpas de tela oscura con hilos de plata y luna, como si el cielo mismo las hubiera bordado.
Raven se detuvo en seco.
—Esto no es un campamento —susurró—. Es u