15. El Precio de la Sangre
El bosque se abría en un claro extraño, donde la luz de la luna no entraba, pero las flores oscuras brillaban solas como brasas encendidas. El aire era espeso, dulce y peligroso. Las copas de los árboles se curvaban hacia dentro, formando un domo natural que latía con una magia antigua que se filtraba en la piel.
Raven y Darius llegaron hasta el borde del círculo natural, sus cuerpos tensos, respirando el peso de lo que estaba por suceder. El viaje hasta allí había sido silencioso, como si el b