—¿Tienes idea de quién es esa mujer?
Clarisse no respondió a la pregunta de Ariadne. Solamente se puso nerviosa y cargo a su pequeño niña junto a su muñeca en brazos.
—Es una larga historia. Pero vamos... Tenemos que irnos de acá.— Clarisse tenía la voz entrecortada.
Ariadne la siguió y subieron a un taxi. Dentro del vehículo todo se volvió a poner más calmado para su amigo, no obstante, estaba abrazando a su pequeña hija y con la otra estaba escribiendo en su celular.
—¿Ya tú sabes quién es e