—¿Eso significa que fue usted la última persona que vió con vida a Verónica Berlín?
—¿Qué? No. No lo sé. Pero yo le juro que cuando deje de hablar con ella en ese salón, estaba viva.— Contestó Ariadne, sintiendo su corazón acelerado. Era primera vez que estaba bajo una situación como esa.
—Pero con esa explicación me está dando entender que lo hizo.— Esteban Morales golpeó el escritorio con la palma de su mano, —¿O es qué me estoy equivocando?
—Te estás equivocando. Ahora te pido que me dejes h