Capítulo 59.
—Lo quiero, papá —dijo ella con voz firme—. Quiero a Dante. Lo quiero como esposo.
—¿Estás demente? —preguntó Karl—. Después de lo que me acabas de contar...
—No me importa lo que haya hecho, no me importa esa mujer —insistió ella—. Dante es el único hombre que está a mi altura en este país. Es guapo, es poderoso, es un Vontobel. Es el hombre que merezco. No voy a dejar que una estupidez como esta me quite mi boda del año. No voy a dejar que mis amigas se burlen de mí porque mi prometido me dej