Capítulo 40.
Dante caminó por la terraza del club con esa seguridad que siempre lo hacía destacar, incluso vestido con ropa deportiva.
Se detuvo cerca de una barandilla de cristal, desde donde se veía gran parte del campo de golf, y esperó a que Charlotte se acercara.
Antes de que él dijera una sola palabra, su boca se apretó en una línea fina y tensa. Era el gesto de un hombre que sabía que estaba tirando su herencia por la borda, pero en ese momento, a Dante Vontobel no le importaba un carajo.
Charlotte l