Capítulo 158.
Tiempo despúes...
El aire en Zúrich era helado, pero a Dante ya no le importaba.
De pie frente al ventanal de la sala de juntas de un exclusivo bufete de abogados, observaba las montañas nevadas. Sentía una paz absoluta y liberadora.
La pesada puerta de caoba se abrió a sus espaldas con un ligero clic.
—Señor Vontobel, la señora Charlotte está aquí —anunció su abogado.
Dante se giró despacio. Abotonó su saco a medida y clavó su mirada fría en la mujer que cruzaba el umbral.
El cambio era abisma