Capítulo 157.
Elena despertó con una sensación de ligereza en el pecho que no había experimentado en años.
El suave roce de las sábanas contra su piel desnuda fue el primer anuncio de la noche ardiente que acababan de compartir.
Se removió con lentitud, sintiendo el cuerpo pesado, pero exquisitamente relajado, y una sonrisa se dibujó en sus labios antes de siquiera abrir los ojos.
Había sido perfecto.
Estiró un brazo por inercia buscando el calor de Dante, pero solo encontró el espacio vacío y las sábanas fr