Capítulo 155.
El trayecto desde el hospital hasta el penthouse le pareció a Dante el más largo de toda su vida. Iba en la parte trasera de su camioneta sintiendo que, literalmente, flotaba.
Era como si le hubieran quitado una tonelada de cemento de la espalda.
Ya no sentía agobio, ya no había culpa ni cadenas que lo amarraran a un matrimonio de mentira. Estaba libre.
Cuando las puertas del ascensor privado se abrieron en su piso, Dante salió casi corriendo hacia la puerta principal del penthouse.
Sacó la lla