Capítulo 154.
Dante pasó saliva con dificultad, intentando procesar la información que el médico le acababa de dar.
—Doctor, escúcheme bien —dijo el magnate, buscando desesperadamente una explicación lógica—. A ella la evaluó un médico de mi entera confianza en Suiza hace apenas unas semanas. Ese hombre me aseguró, que ella tenía un mes de embarazo. Por lo tanto, a estas alturas debería estar entrando apenas en su segundo mes.
El médico neoyorquino suspiró con toda la calma del mundo, frente a él.
—Señor, la