Capítulo 128.
Aterrizó en Nueva York con la sangre hirviendo y un solo objetivo: llegar al apartamento para contarle a Elena la verdad.
No se quedaría de brazos cruzados mientras ese pintor de pacotilla intentaba robarle a su mujer. A la par, Cristian y su equipo seguían investigando a Gabriel a fondo.
Por su parte, Elena estaba agotada. Entró a la habitación de los bebés esperando relevar a la niñera, pero se quedó helada en la puerta.
Allí estaba Dante. Llevaba un traje oscuro, pero tenía el rostro hecho t