Capítulo 103.
El día en la floristería había sido perfecto. Las ventas subían y hasta una prestigiosa revista la había contactado para una entrevista. Por fin, Elena sentía que su vida era tranquila y exitosa.
Hasta que Dante Vontobel cruzó la puerta de cristal.
El intocable rey de Suiza estaba allí, oscureciendo el local con su imponente presencia. Él lo sabía todo; la vigilaba desde las sombras.
Elena apretó los dientes, sintiendo que la sangre le hervía. Estaba furiosa.
Apenas quince minutos antes, Gabrie