La mañana había transcurrido entre la bruma persistente de mi resaca y el exasperante juego mental de Zoe, pero todo ese escenario de tensiones domésticas y orgullo herido se evaporó en un solo segundo. Los altavoces del hospital emitieron ese pitido agudo, heridor y constante que hiela de inmediato la sangre de cualquier médico que entienda su significado.
—Código Negro en el área de quirófanos. Repito, Código Negro en la planta de cirugía. —La voz de la operadora de emergencias sonaba artific