—¿No debería decirte esto? ¿O acaso te he hecho sentir mal al decirlo? —Walter apretó los dientes, mirándola con furia—. ¡Deja de decir que haces todo esto por mí! ¡Solo lo haces por tu propio interés!
—Jimena, ¿te he pedido que te hagas pasar por otra persona? ¿Te he pedido que durante estos tres años atacaras a Mariana? ¿Te he pedido que actúes frente a mí? —su mano volvió a golpear la mesa, cada palabra impregnada de cuestionamientos.
Era demasiado feroz; esa mirada oscura era algo que Jimena