Noche. Desde el piso sesenta del edificio, las luces de los vehículos parecían hormigas en la distancia. Aquellas cadenas de luces rojas iluminaban la ciudad con un aire de esplendor.
Walter estaba de pie frente a la ventana del suelo al techo, balanceando la copa de vino en su mano. En el instante en que la puerta se abrió, se bebió de un trago el vino tinto.
Walter se giró y vio a Simón entrar con Jimena.
Jimena estaba sorprendida; no podía creer que había recibido una llamada de Walter. ¡Walt