Walter no esperaba que Jimena se atreviera a desafiarlo.
Se acercó lentamente a ella, sus ojos llenos de amenaza.
—Jimena, ¿te has vuelto loca y has venido a desquitarte conmigo? —Walter la agarró del cuello y la empujó contra el sofá, su mirada feroz la dejaba sin aliento.
Jimena tragó saliva, mirándolo fijamente. —Eres tú quien me ha llevado a esto.
—Ahora mismo podría hacer que mueras, ¿me crees? —Walter entrecerró los ojos, aumentando la presión.
Jimena sintió que no podía respirar, le resul