La distancia al aeropuerto no era mucha, pero no entendía por qué aún no lograba llegar.
¡Parecía que mientras más conducía, más lejos estaba!
Faltaba cada vez menos para la salida del vuelo de Mariana, y sin embargo ni siquiera veía los límites del aeropuerto.
Walter tragó saliva con dificultad y volvió a tomar su teléfono.
Afuera, la torrencial lluvia parecía castigar a alguien que había obrado contra su conciencia.
No había respuesta a sus mensajes ni devolución de sus llamadas.
Cuando intent