Todos escuchamos cuando Matteo y Oyizamsii regression. Me asomé por el balcón para verlo besarla profundamente en su puerta antes de decirle que durmiera un poco. Había estado sonriendo ampliamente, más feliz de lo que jamás lo he visto. Ni siquiera se dio cuenta de que lo estaba mirando cuando entró a su habitación.
Tonto enamorado.
Poniendo los ojos en blanco, azoto mi puerta y me acuesto en la cama, con el brazo bajo la cabeza pero, como siempre, no puedo dormir. Cuando lo hago, siempre es c