Capítulo 9: Como si estuviera en una batalla.
Narra Arien:
En mis brazos sostuve a Ithiliel hasta que llegué a mi mansión, estaba temblando como un cervatillo, y su piel, que estaba tan pálida como el papel, parecía recuperar color conforme nos íbamos acercando a la parte trasera de la mansión, alejándonos cada vez más y más de los límites de mis tierras.
Tan pronto como llegué a donde se encontraban las lobas curanderas, la tendí sobre una cama y el par de ancianas se acercaron con premura hasta Ithiliel que seguía temblando mientras pare