Capítulo 112: El amor, la pasión.
Narra Arien:
Aquella pasión nos desbordaba, y aun cuando sabía que no debía de tomarla, no todavía, me sentí en el paraíso. Aquellos dulces y suaves gemidos de mi amada mariposa, encendían mi lado más salvaje…mis deseos más prohibidos, y extasiado con el dulce sabor de sus botones de rosa, me perdí en aquel placer que me hacía vibrar el alma entera.
Jamás permití que ninguna mujer me tocara, jamás amé a ninguna otra, solo a ella, a mi adorada Ithiliel…y por ella, era capaz de enfrentarme al mun