Capítulo 157: La promesa jamás olvidada.
Narra Ithiliel:
El fuego crepitaba bajo en la chimenea de mis aposentos, aunque las últimas noches, este acogedor lugar se ha convertido nuestra habitación, y mi corazón palpita cálidamente junto al de mi amado Alfa. Las llamas danzan proyectando sombras largas sobre las paredes de piedra, mientras un silencio cómodo se ha formado en medio de nosotros al calor del otro.
Afuera, la noche de las tierras Solarion era un manto negro salpicado de estrellas frías, que de alguna manera me recordaban l