Capítulo 158: El alba que se llevó su sombra.
Narra Ithiliel:
El amanecer llegó demasiado pronto, envuelto en una niebla plateada que se pegaba a los prados como un velo de luto que me estrujaba el corazón con violencia. Me desperté antes que el sol lo hiciera, pues apenas y pude dormir un poco debido a la angustia, y con el pecho apretado y los ojos ya hinchados de tanto llorar en silencio durante la noche, me levanté de mi lecho para mirarlo a él, como intentando grabarme su imagen en las retinas...por el miedo que sentía de no volver a