Capitulo 37

Al despertarme Damien no estaba en la cama y la bebe tampoco estaba en su cuna por lo que supuse que estaban abajo, estire mi mano para tomar mi teléfono para ver la hora y vi que recién eran las nueve de la mañana, busque el contacto de mi esposo y lo llame por teléfono mientras bajaba mi mano lentamente hacia mi entrepierna, me había despertado muy caliente y en verdad necesitaba un rápido deshago.

-Muñeca...no deberías llamarme, deberías bajar a desayunar con nosotros-

-¿Quiénes son nosotros
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