Epílogo.
Cinco años después.
-¡Mamá!-
Escuche gritar por quinta vez en lo que iba de la mañana y apenas eran las ocho de la mañana de un día sábado, seguían así iba a matar a alguien. Me asome nuevamente a la cocina para ver que pasaba después de cambiar el pañal de mi pequeño Liam, el cual tenia nueve meses recién cumplidos hace unos pocos días; Me encontré de lleno a mi pequeña Nara parada frente a su padre con los brazos cruzados imitando la pose de mi esposo quien la miraba desde arriba.
-¿Y ahora q