Capítulo 78.
Mateo.
Beagle seguía mis pasos de cerca, a medida que yo me alejaba de la camioneta, atravesando la entrada de mi casa con la leve comezón en la nariz. Los sujetos con trajes y lentes oscuros me detallaron con cautela, mientras mantuve una mano en el bolsillo, sosteniendo el dispositivo que tranquilizaba a Horus.
Scar estaba en un lugar seguro y no tendría problemas para controlarlo antes de que atacara a la misma realeza. Caso contrario al rottweiler que caminaba a mi lado con el instinto a