Capítulo 77.
Mateo.
La cena aceptada la iba a cobrar, parecía que ella lo había olvidado porque se veía muy molesta al tenerme frente a frente en una mesa. Lo exclusivo de Manhattan lo conocía, no por hacer valer mi apellido, aunque sabían quién era y lo que necesitaba. Pero la razón principal era que, nunca me agradó compartir mesa.
Aunque muchas veces debía hacerlo. Nunca fue por decisión propia. Ahora tenía uno de mis sitios preferidos, por el salón que tenía cada mesa. No había meseros pasando cada d