Capítulo 31.
Ambos se dieron cuenta de la mirada de algunos de los Crown, todos estaban en sus asuntos, pero él solía hacer eso y seguramente tendrían curiosidad por conocerla, de alguna manera.
—No necesitas actuar con ellos. Saben que me disparaste, quemaste mi casa y me endeudaste ridículamente hace semanas —le comentó Mateo.
—Las indiscreciones tergiversan las cosas— le restó importancia. —Pudo haber sido peor para tí. Pero me controlé.
—Estoy seguro de que así es— mantuvo su agarre. —¿Gastaste otro