Capítulo 215.
Una decena de autos, algunos con placas que reconocía por haberlos visto fugazmente, otros completamente ajenos a su memoria, todos alineados como si formaran pelotones. Ninguno de ellos estaba allí por cortesía o casualidad. Eso se sabía. Con esa familia nunca era así.
Su estómago se tensó con ese presentimiento que sólo los instintos conocen. No era miedo. Pero ver tanta vigilancia la hizo tomar más aire en una bocanada.
Marek bajó primero. No parecía alterado, y eso fue lo único que le dio