Capítulo 13.
Harper creyó que alucinaba. Tantas veces soñó que le decían eso, desde los 16 años cuando aquel incidente ocurrió, su vida fue una propiedad que su padre vendió para recuperarse de uno de los mayores efectos de su más grande pecado.
Lorcan compró una esposa para uno de sus hijos, Orvyn o Valente Bohemond, daba igual para todos, menos para ella aunque fuera la más afectada. Suplicó que fuera al menos terrible, si es que podría llamarse de esa forma.
Por suerte Valente tenía otros planes y se